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sábado, 7 de junio de 2014

Estrategias para el uso racional de medicamentos

El uso racional de medicamentos se define cuando  los pacientes reciben una medicación adecuada para sus necesidades clínicas, en las dosis correspondientes a sus requisitos individuales, durante un período de tiempo adecuado y al menor coste posible para ellos y para la comunidad, por parte del personal médico, es decir, una  prescripción racional. Además de esto, se necesitade un apego estricto por parte del paciente.1
En este sentido y para ilustrar lo señalado La Organización Mundial de la Salud, en su publicación sobre “Criterios éticos para la Promoción de medicamentos” establece que los anuncios dirigidos al  público deben contribuir a que la población pueda tomar decisiones racionales  sobre la utilización de medicamentos que están legalmente disponibles sin receta.2
Del mismo modo, el contexto estadístico y fundamentando lo anterior, la Organización Mundial de la Salud en el 2010 afirmo que más del 50% de los medicamentos se prescriben, dispensan o venden de forma inapropiada.  Alrededor de 50% de los pacientes no se apegan a su tratamiento. Y el 50% de los países no cuentan con políticas para fomentar el uso racional de estos medicamentos.
Igualmente en los países en desarrollo, la proporción de pacientes tratados de conformidad con directrices clínicas es inferior al 40% en el sector público y del 30% en el sector privado. Un 10 a 40% de los presupuestos sanitarios nacionales se gasta en medicamentos.1
Por consiguiente, la problemática de resistencia a los medicamentos, generada por un uso irracional de los mismos, aumenta el número de medicamentos  que dejan de ser eficaces para combatir enfermedades y con ello prolongar las enfermedades y estancias hospitalarias, en EUA, se gastan de 4-5 millones de US$ al año y en Europa aproximadamente 9 millones de  al año, gracias a esta problemática.
Dada la importancia y la problemática que plantea la automedicación y la publicidad de productos farmacéuticos (este último a pesar de ser un bien social de consumo) está creciendo  exponencialmente en todo el mundo y se estima que se mantendrá esta condición.3   
Dentro de esta óptica, en México y en el mundo, el uso racional de medicamentos se ha venido derrumbando y este decremento del buen uso de los medicamentos ha sido causado por distintitos factores ya sea por parte del profesional de la salud que prescribe los fármacos o bien por la persona que recibe el tratamiento farmacológico, es decir, el paciente o incluso esta situación puede ser por problemas políticos y/o administrativos de instituciones, organización o naciones.
En México un estudio realizado en Yucatán referente a efectos adversos de medicamentos y errores de medicación donde se analizaron 870 reportes de medicamentos, arrojó como resultados: 20% (174) reportes de errores de medicación, los cuales ocurrieron principalmente en el turno matutino (53%) y el servicio donde más se presento fue en urgencias (31%), además en el 1.7% de los casos se produjo defunción.4
Por lo tanto el uso de medicamentos ocupa un lugar destacado en la atención médica, como se sabe los beneficios que genera esta práctica son indiscutibles, ello obliga a los profesionales a ejercer la prescripción y dispensa con responsabilidad, y a los pacientes al apego de tratamiento. El uso racional de medicamentos se propone como una metodología que colabora en el proceso de mejorar los estándares de calidad en el sector sanitario.5
Por consiguiente, este tema reviste gran importancia para el sector salud, para el gobierno y principalmente  para los pacientes que se atienden, ya que los medicamentos, a diferencia de otros bienes de consumo, tienen relación directa con la salud y la vida de las personas y por lo tanto deben proporcionarse en condiciones de estricto rigor científico y ético que garanticen una información fiable para los consumidores.6

En base a lo ya expuesto, si no existe el uso racional de medicamentos, se afecta al sector salud en un desperdicio de recursos, al dispensar por parte del médico y/o oficinas de farmacia, medicamentos equivocados o excesivos. En lo que respecta al paciente cabe la posibilidad de verse afectado con un incremento de reacciones adversas de diferente gravedad y en su caso resistencia microbiana.
En consecuencia, el presente ensayo tiene el propósito de difundir estrategias a los profesionales y/o trabajadores de la salud, para la promoción hacia el uso racional de medicamentos, buscando crear conciencia en cada uno de los aspectos a desarrollar.

Las estrategias a ser abordadas en el presente ensayo son: A) educación médica continua como un método de actualización en los aspectos terapéuticos, B) colaboración con el farmacéutico con el fin de mejorar la atención y suministro al paciente, C) actualización biomédica/científica, D) prescripción delegada por otros médicos, buscando una mejor eficacia en la terapéutica,  E) Respetar la opinión del paciente, buscando un mayor apego al tratamiento, F) los 4 pilares para la buena prescripción G) la participación de la sociedad, para concientizar a los pacientes sobre su participación activa y H) la participación de las oficinas de farmacia, para que el expendio de medicamentos sea de acorde a las indicaciones de los profesionales de salud.


El médico en su vida profesional debe de realizar una prescripción con calidad de medicamentos, para poder lograr esto, se debe tener una formación continua en terapéutica, participar en actividades de farmacovigilancia, incidir en el apego terapéutico y contribuir a la educación sanitaria de la población. Sin embargo para que el médico tenga los conocimientos necesarios para la prescripción debe contar con las siguientes cualidades:

Educación médica continua: La formación continuada del médico, supone  uno de los ejes básicos del mantenimiento de la calidad en la prescripción de los medicamentos. La rapidez en la renovación de los conocimientos biomédicos y su expresión terapéutica supone un reto permanente para mantener una práctica médica de calidad. La comodidad y los hábitos prescriptores no revisados periódicamente suponen un progresivo deterioro de nuestra calidad profesional.

Colaboración con el farmacéutico: Los farmacéuticos han supuesto un gran apoyo a las medidas formativas y administrativas encaminadas al mejor uso de los medicamentos. Ya que cuentan con información como guías terapéuticas, hojas de información sobre novedades farmacéuticas y otros materiales educativos y de investigación. Es una estrategia muy viable pedir apoyo del médico al farmacéutico y del paciente al mismo.

Información biomédica a través de revistas científicas  y medios de comunicación: La actualización de los conocimientos médicos en todos sus aspectos y, de manera destacada en la terapéutica, está estructurada a través de las publicaciones realizadas en las alrededor de 20.000 revistas médicas existentes en todo el mundo. Sin embargo es imposible leer toda esta información por lo que el médico debe tener bien establecido una visualización sobre lo que le interesa, lo más relevante y aquello que más se enfoca y por consiguiente le será de más ayuda en su practica medica.


Prescripción delegada por otros especialistas: Esta es una práctica muy común por los médicos y no está mal que se practique, siempre que el acuerdo en la terapéutica a seguir con ese paciente sea compartido por ambos niveles asistenciales no existirá ningún problema y existiría una continuidad correcta de la atención en los distintos niveles. Lamentablemente no siempre es así, se pueden generar fricciones en las que el paciente no sabe que decir ni a quién de los médicos atender.

En estos casos, se debe actuar con profesionalismo y si se cuenta con los conocimientos científicos que avalen una terapia ineficaz, se debe tener voluntad para modificar dicha situación, trasladando esta situación al paciente de forma clara y comprensible, dilucidando por completo cualquier duda.8

Otros aspectos muy importantes que debe tener siempre en cuenta el médico al prescribir medicamentos, son 4 pilares fundamentales, los cuales son
:
ü  Maximizar los beneficios
ü  Minimizar los riesgos
ü  Minimizar los costos
ü  Respetar las opiniones de los pacientes

Maximizar los beneficios.
Este es el objetivo principal tanto del médico como del medicamento, es decir, alterar el curso de la enfermedad para llegar a la recuperación, para esto se deben desterrar los medicamentos de eficacia no aprobada, de indicaciones dudosas o no contrastadas por la comunidad científica.

Minimizar los riesgos
La aparición de efectos graves debe ser minimizada al máximo, y en muchos casos provoca la no aprobación por parte de las autoridades sanitarias de un fármaco cuyo perfil beneficio-riesgo sea inaceptable. Pero también es necesario considerar, en cada individuo, los efectos adversos leves y transitorios que pueden influir de una gran manera en el cumplimiento terapéutico y ser causa de abandono temprano de medicamentos necesarios y adecuados. Otra estrategia importante aquí es, acercar al nivel del usuario concreto las reacciones adversas a medicamentos (RAM), esto será una forma de mejorar la calidad en su uso.

Minimizar los costes
Aquí se debe de tomar en cuenta tanto el alto coste que genera la mala prescripción de medicamentos, y que se resolverá al seguir las directrices de prescripción, como el coste de los medicamentos ya que es más fácil para un paciente tener mayor apego al tratamiento si el coste del mismo es bajo. Para esto se necesita una prescripción de acuerdo a las necesidades y no a los gustos o intereses del paciente. Otra opción viable es la recomendación del uso de fármacos auténticos genéricos.9

Respetar las opiniones del paciente.
Los médicos estamos completamente habituados a impartir “órdenes terapéuticas” de una forma unidireccional sin haber dado la más mínima posibilidad de discutir con el paciente los objetivos del tratamiento, la eficacia esperada, los problemas que puedan surgir, las alternativas en caso de fracaso, claro, no todos los médicos actúan de esa manera.
Para resolver este problema se debe tener una actitud de coparticipación para obtener un cumplimiento terapéutico y como consecuente mayor efectividad del tratamiento.
Un aspecto importante a señalar es el conflicto entre la prescripción del médico y las demandas injustificadas del paciente, por citar un ejemplo: el solicitar por parte del paciente, medicamentos antibióticos en una enfermedad viral, son estos casos los que deterioran la calidad de la prescripción, sin embargo, aquí, se debe actuar con profesionalismo, apegándose a sus conocimientos adquiridos y a las reglas que rige el sistema de salud, procurando ante todo el bienestar del paciente.
Es importante señalar que, sea cual sea la actitud del paciente, siempre se puede obtener una conclusión provechosa  y útil para la práctica médica.

 Participación de la sociedad
Esta población es el consumidor final de los medicamentos y por ende, es importante conseguir una mayor corresponsabilidad y participación en su utilización.
En este aspecto el uso correcto de la automedicación es el eje fundamental para mejorar la calidad del uso de medicamentos.
El autocuidado y la automedicación es un fenómeno común en el comportamiento humano  y es adecuado cuando se realiza con condiciones de conocimiento y seguridad correctos, y que sea positivo para la atención sanitaria global  de una población.
Como parte de estadísticas tenemos que, el 70% de los pacientes que acudían al Centro de Salud habían usado algún mecanismo de autocuidado previo a consultar al médico y el 87% de las personas encuestadas manifestaban estar satisfechas con el uso de la automedicación, sin embargo es de suma importancia conocer este autocuidado previo a consulta, debido a que el médico debe tener en cuenta las posibles interacciones que el medicamento consumido pueda tener con el medicamento que se prescribirá. 4

Otro buen escaparate de la automedicación, son las peticiones realizadas por los clientes en las oficinas de farmacia. Un tercio de las personas que entran en estas oficinas solicitan medicamentos sin aportar ninguna receta médica. La mitad de las veces corresponde a medicamentos prescritos anteriormente por un médico, y que el paciente ha decidido, volver a utilizar. El resto de las ocasiones es atribuible a la experiencia personal previa, o bien, por algún consejo. Es de destacar que el 4% de las veces, la elección ha estado influida por el efecto publicitario.
El grupo de población que más realiza esta práctica son las personas jóvenes y los varones, mientras que las personas de edad avanzada y mujeres consultan más al médico y utilizan remedios caseros con mayor frecuencia.
La labor del médico aquí es advertir a los pacientes, a recomendar un tratamiento, informar las peculiaridades del mismo y su no reutilización, y almacenamiento, salvo autorización expresa.10

Farmacias.
Juegan un papel muy importante en el uso racional de medicamentos ya que no solo son dispensadores de recetas médicas, sino también administradores de libre dispensación, que juegan un papel de mucha importancia en la automedicación.
La labor que se debe realizar aquí es, gestionar adecuadamente la utilización de medicamentos de venta libre para su uso responsable y disuadir a manera de función educativa, aquellos pacientes que reclaman medicamentos que ocupan receta médica.11

Si eres médico, profesional de la salud laborando en el medio  privado o si perteneces a una institución de salud, puedes recomendar estas estrategias para el uso de medicamentos en tu unidad, ya sea con tus compañeros, jefes y/o demás profesionales de la salud.12


Para obtener un uso racional de medicamentos, es de enorme importancia llevar a cabo un trabajo multidisciplinario, en el cual coexista un trabajo entre la administración sanitaria, el médico, oficinas de farmacia y las industrias farmacéuticas. Para llevar a cabo las estrategias planteadas, los anteriores participantes se deben apoyar y mantener una comunicación activa en los diferentes niveles de acción. 
Por consiguiente, es obligación que los médicos mantengamos una actualización permanente. El trabajo educativo de nuestra actividad cotidiana es  el principal origen de conocimientos sobre fármacos que acoge nuestra población. La utilización correcta de los medicamentos por parte del paciente corresponde en gran parte a la educación o enseñanza del médico sobre el paciente. En ese sentido, la clave en esta problemática son las oficinas de farmacia, que con sus sistemas de atención farmacéutica proponen un reto ambicioso para una colaboración futura entre médicos y farmacéuticos.
Finalmente la intervención de la industria farmacéutica, provee significantes avances terapéuticos, mismos que son de gran importación para el mejoramiento sanitario de la población, sin embargo este bien social tiene un coste económico considerable para los sistemas públicos de atención sanitaria.



Referencias.

  1. OMS, 2010. Promoción del uso racional de medicamentos: componentes centrales. Ginebra.
  2. OMS (1985). Criterios éticos para la promoción de medicamentos. Series de informes técnicos. 722-747. 
  3. Prosser H., Almond S., Walley T. (2003). “Influences on GPs decision to prescribe new drug-the importance of who says what”. FamilyPractice. 20:61-68.
  4. Poblano, G. 2011. “Uso Racional de medicamentos en el marco de la política nacional de calidad y seguridad del paciente”. Colegio de Salud Pública de Yucatán A.C.
  5. ANMAT. 2004. Uso racional de medicamentos. Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica.
  6. Aguzzi, A. Virga, C. 2009. Uso racional de medicamentos: la automedicación. Archivos de farmacología y terapéutica. Vol. 28, núm. 1, 2009, pp. 28-30.
  7. Baos, V. (1999). La calidad en la prescripción de medicamentos. Terapeutica del Sistema Nacional de Salud. 23(2). 45-54.
  8. Figueras, A. 2009. Dificultades para el uso racional de medicamentos. Rev. Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública. Vol. 26, núm. 4, pp. 549-552.
  9. Gómez, L. 2007. Farmacoepidemiologia “una herramienta importante para el uso racional de medicamentos”. Rev. Mexicana de Ciencias Farmacéuticas. Vol. 38, núm. 1, enero-marzo, pp. 42-48.
  10. Arnau JM, Laporte JR. 2010. “Promoción del uso racional de los medicamentos y preparación de guías farmacológicas”. Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal. 13(2). Pp. 10-28.
  11. Buschiazzo, H. Cañas M. 2009. “Hacia el uso racional de los medicamentos”. Revista cubana de ciencias farmacéuticas. 35(4). Pp. 234-240.
  12. Argilagos C, Ledea D, Llópiza A. López L,  Cisnero A y Hernández O. 2005. “La Información Farmacoterapéutica al paciente ambulatorio, vía fundamental para garantizar el Uso Racional de Medicamento”. Acta Farm. Bonaerense 24 (4): 585-9.



4 comentarios:

  1. Buenos días:
    Soy de España y tu post me ha parecido muy interesante!!! Te quería preguntar, si dentro de la Educación Médico Continuada, en México, existe algún organismo que evalué la calidad de los cursos (similar a lo que en España se denomina Acreditación) y la interferencia de la industria farmacéutica en su desarrollo y financiación.
    Muchas gracias y enhorabuena por el post.
    Un saludo,
    Elena

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    1. Hola, que tal Elena, muchas gracias por tu comentario, en lo referente a tu pregunta, en México, si existen organismos que evalúan los recursos de la educación médica continúa, por mencionar algunos esta la CONAMEGE y la PRONADAMEG, el primero tiene un subcomite de educación continua constituido por médicos y personal de postgrado de diferentes universidades mexicanas, donde entre muchas cosas, encontrarás el reglamento y los requisitos para la evaluación de la educación médica, así como cada uno de los centros encargados de realizarla, te invitamos a visitar su página oficial: conamege.org.mx
      El PRONADAMEG, es un programa de actualización y desarrollo académico, creado con la colaboración de la Academia Nacional de Medicina y la UNAM, que ha sido adoptado por otras universidades nacionales, y cuyo objetivo es; elevar los niveles de salud en nuestro país, al mantener actualizados a los médicos generales mediante su desarrollo académico continuo.
      Además en México contamos con el INEMEC es una Asociación Civil de Representación Nacional, cuya actividad exclusiva es la Educación Médica Continua, sin sesgos comerciales y orientado hacia la solución de los principales problemas de salud de nuestro país, con más de 20 años de experiencia en actualización médica. Esta institución cuenta con más de 80 líderes académicos que nos apoyan a nivel nacional. Puedes ver mas información en su pagina oficial: www.inemec.edu.mx
      En lo referente al rol de las industrias farmacéuticas en los cursos de actualización médica continúa nos hemos puesto en contacto con la CONAMEGE, esperando su pronta respuesta y a su vez poder responderle a su pregunta. Sin embargo podemos especular un poco sobre ese tema, ya que efectivamente intervienen en estos cursos y no está mal, siempre y cuando actúen con la ética adecuada, y bajo el principio de competir en el mercado no a base de precios, sino con calidad y beneficio paciente/médico. Muchas gracias por contribuir en este blog Elena, y nos sería de mucha ayuda si se difundiera este blog por allá, en España. Saludos.

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  2. Hola!!!
    Como profesional de la salud me es de gran interés tu información, creo que la medicación tiene aspectos importantes que se deben tomar en cuenta.
    Saludos

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    1. Que tal Mary, nos da mucho gusto el interés que muestra sobre la información publicada. el objetivo que tiene el blog es concientizar para implemento de las estrategias, estamos consientes de que la mayoría de las estrategia no puede ser adoptados solo por una persona, sino que se trata de un trabajo multidisciplinario, sin embargo si cada quien hace lo que debe de hacer y pone su granito de arena, se podrán llevar a cabo. Tu comentario es muy importante para nosotros. Saludos.

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